MUY GORILA


DOMINGO 05
ABRIL 2009


TEMA DEL DOMINGO: OTRA CARA DE LA CRISIS


La fábrica de hijos: Conciben en serie y obtienen una mejor pensión del Estado

Desde 2003 se cuadruplicó el padrón de madres con 7 hijos. Es un formato familiar arraigado en el Norte argentino, pero ahora también funciona como forma de supervivencia: asegura $ 747 al mes.

Pablo Calvo. LA PAZ. ENTRE RIOS. ENVIADO ESPECIAL
pcalvo@clarin.com


Le dije a mi hija, que tiene cuatro chicos, 'hacé un esfuercito más que llegás a siete y cobrás el subsidio'". Rosa Graciela Franco hace una broma tras otra. Es una de las beneficiarias de la pensión a la superfertilidad que otorga el Estado desde hace 20 años, pero que ahora tiene su padrón desbordado.La ayuda, equivalente a una jubilación mínima, era recibida hace siete años por 56.450 madres de siete hijos o más. Pero desde entonces hasta hoy, la cantidad prácticamente se cuadruplicó: ya son 215.246 mujeres las que cobran. Los datos fueron revelados a Clarín por el Ministerio de Desarrollo Social, luego de un pedido de acceso a la información.Hay además 9.998 personas en lista de espera para obtener la prestación, un dato que "varía día a día", señala el informe de la Comisión Nacional de Pensiones Asistenciales.Varía en tiempos de campaña, cuando aparecen gestores políticos dispuestos a agilizar los trámites para conseguir la ayuda, explicaron líderes sociales. Y varía porque, cada semana, hay más mujeres que alumbran a su séptimo hijo y quedan en condiciones de hacer el reclamo.Mientras las provincias financian planes para madres que tienen de 3 a 6 hijos, de unos 200 pesos, según el caso, la Nación abona 747 pesos a las mujeres que llegan a siete chicos o superan esa marca. Es un presupuesto de 173.700.000 pesos al año, algo así como la recaudación completa de 40 partidos de la Selección de Maradona en el Monumental.El monto "también aumenta progresivamente mes a mes", es decir que va en aumento, a diferencia de los planes Jefas y Jefes de hogar, que quedaron congelados en 150 pesos.Entre tantos números, vuelve Rosa y hace otra broma: "Yo tengo 14 hijos, así que me tienen que pagar el doble", le dice a Clarín en su casa de La Paz, Entre Ríos, una de las ciudades con gran cantidad de madres múltiples, que sostienen con esfuerzo su hogar. De allí son las historias y las fotos que se muestran en la página de al lado."En algunos casos, es muy posible que la mujer busque alcanzar el umbral de 7 hijos para aumentar su ingreso familiar. En los últimos meses, se difundió la existencia del subsidio y entonces puede darse eso. Hecho el subsidio, hecho el formato familiar", señaló Mabel Bianco, presidenta de la a Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (ver "Es mucha...)El cura Sergio Hayy, misionero de Entre Ríos, recordó el caso de una abuela con descendencia multitudinaria: "Sus hijos y nietos también tienen siete chicos y terminan viviendo como en un clan". "Hay madres muy jóvenes, que aún no están preparadas para una maternidad responsable, ni tienen un dispensario cerca. Es una mezcla de falta de acceso a la educación y pobreza estructural. Está bien que reciban ayuda del Estado, pero desde el otro lado se aprovechan de eso. Es un círculo: tienen más hijos porque pueden recibir mejor subsidio que si no los tienen, cuando la apuesta debería ser a la educación", consideró el sacerdote.Entre los requisitos para obtener una pensión asistencial, las madres deben acreditar que no gozan de jubilación o pensión, que no tienen bienes, ingresos o recursos de subsistencia y que viven en el país desde hace un año, en el caso de las argentinas, o 15 años en el caso de las extranjeras. Los hijos pueden ser propios o adoptados.Además de los 747 pesos, obtienen cobertura médica del Estado.Como dato curioso, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) tenía contabilizados, hasta hace tres años, 121.449 hogares con siete hijos o más.Eso puede significar dos cosas: que en tres años fueron 93.797 los hogares que alcanzaron la línea de los siete hijos y ya todos cobran subsidio, o que los datos están desactualizados. Clarín pidió la última planilla de hijos por hogar, pero aún no ha llegado.

SI ESTO NO ES UNA AMENAZA, ¿QUE ES?

"Con otro conflicto, podrían aparecer los muertos que evitamos hasta ahora"



Eduardo Buzzi, el presidente de la Federación Agraria, decidió pasar quince días de vacaciones en su pueblo del sur santafesino, J. B. Molinas. Es un descanso a medias: ayer se pasó el día arreglando el viejo gallinero familiar y respondiendo a diversas entrevistas. Su teléfono no cesó de sonar. Y es que, por primera vez, admitió que podría ser candidato en las próximas elecciones.

¿Así que podría ser candidato?

No lo descarto pero tampoco lo afirmo. Sí puedo decir que voy a hacer todo lo posible para que haya gente de la Federación Agraria compitiendo en diferentes provincias. Nuestra responsabilidad es instalar en las opciones electorales los contenidos que pudimos sostener en las rutas. Hay que hablar del problema agropecuario y lograr que los diferentes partidos digan cómo lo van a resolver.

¿Pero a usted siempre le picó el bichito de la política?

Todo gremialista o sindicalista tiene vocación polític. Todos venimos con una ideología y formación. Pero yo tengo un estricto y profundo sentido de pertenencia. Y no existo sino es por el gremio a que pertenezco. Buzzi no existe sino es por el apellido de casado: Buzzi, de Federación Agraria.

¡Qué vueltero! ¿Entonces?

Entonces no descarto una candidatura en 2009, pero no será una decisión individual. Si no hay consenso entre los federados, no seré candidato a nada. Me considero joven todavía para suicidarme. Y además hay que ver candidato con quién. No perdería la coherencia ideológica. Uno no puede ir de una cuneta a la otra. Y yo pertenezco al campo popular.

La decisión de competir electoralmente, ¿tiene que ver con qué las entidades del campo siguen sin diálogo con el Gobierno?

No mezclemos las cosas. Cuando se oficialice alguna candidatura será ese ciudadano el que la asuma. Pero la Federación Agraria seguirá siendo una organización capaz de oponerse a las políticas de los radicales en una provincia y a las de los peronistas en otra, si van en contra de los productores. Y si no hay una contraparte en el Gobierno, es porque el gobierno no quiere. ¡Que se dejen de jorobar con eso del partido agrario nacional! Somos y seremos entidades rurales.

¿Y por qué cree que el Gobierno no dialoga? ¿Piensa que Kirchner alienta un nuevo conflicto?

Yo no puedo saber qué piensa ese hombre. Pero hay síntomas de que la única explicación probable sea que alguien esté pensando en la hipotesis de un nuevo conflicto con el campo. Estoy preocupado, porque me cruzo con gente que adhiere al kirchnerismo y que te agrede de una vereda a la otra. Te dicen 'oligarca' y esas cosas. Hay un estado de ánimo en el kirchnerismo que apunta más hacia la confrontación que a lo que el país necesita, que es la concertación.

¿El campo no quiere confrontar?

En absoluto. Pero en tanto no exista negociación estamos peleando contra sombras, y esto habilita un nuevo conflicto. Mucha gente dice que la única manera para que se nos escuche es salir a hacer quilombo. Pero hay que ser muy cuidadoso: el desenlace no será bueno y hasta puede ser que aparezcan los muertos que pudimos evitar en el conflicto anterior. La gente sabe qué se juega, no volverá a la casa a cambio de nada. Hay que evitar el conflicto.

¿Cómo analizó el pase de Ricardo Echegaray de la ONCCA a la AFIP?

Es una reafirmación de la línea dura, y es darle más artillería al más eficaz ejecutor de las órdenes de Olivos. La ONCCA no te puede mandar en cana; la AFIP sí. Si Guillermo Moreno es el ministro de Economía, Echegaray va a ser su secretario de Finanzas. Esto muestra la dificultad que tiene el kirchnerismo de delegar, pero no se pude funcionar resolviendo todo entre dos o tres personas.

¿No se desgasta la Mesa de Enlace en esta pulseada?

No hay peligro. La Mesa de Enlace fue un buen instrumento para conducir un conflicto, y será necesaria para dirigir eventuales nuevos conflictos. Actuamos en bloque si coincidimos y nos respetamos cuando no coincidimos. Por eso hay que emitir una señal contundente: frente a la estrategia confrontativa del Gobierno, los tiempos del campo los debe manejar la Comision de Enlace.

¿Qué pasa con otro conflicto?

Veo mucho deterioro y me pregunto: ¿No les alcanzó con el deterioro que han tenido el último año? Hay que evitar el conflicto. Todavía estamos a tiempo.

Matías LONGONI

CLARIN, 03/01/2009

¿QUÉ TE PASA CLARÍN?


Hace tan sólo 3 meses ganaba en Santiago del Estero con el 84,9% de los votos el actual gobernador, Gerardo Zamora. Esa victoria estuvo indudablemente relacionada con la participación del espacio que lidera Zamora en el Proyecto Nacional que encabezan Néstor Kirchner y Cristina Fernández.

Sin embargo, para Clarín esa aplastante muestra de apoyo popular mereció apenas una línea menor en su tapa, cediendo todo el protagonismo de la edición, a un falaz rumor acerca de una supuesta candidatura, al que ni siquiera acompañaron citando alguna fuente que le diera mayor credibilidad.

Este lunes sucedió todo lo contrario. En una elección donde la coalición que lidera el gobernador Brizuela del Moral perdió más de 27.000 voluntades respecto de las últimas elecciones y en una provincia como Catamarca, que eligió a Cristina por el 53,24%, Clarín realiza un tratamiento de la información que muestra una total parcialidad, por no decir impunidad.

CLARIN CONFUNDE

El martes 23 de febrero el diario publicó la siguiente tapa:



En en el título principal se hace referencia a la "toma de un banco" en el medio de un "paro del campo", que como medida de lucha hasta podría resultar entendible por la falta de diálogo con el gobierno. Pero el hecho se produce presisamente en el mismo día en el que se disponían las Entidades y el Gobierno a reanudar las negociaciones.







O a lo sumo, una menos jugada y más tibia:




Ahora, haciendo un ejercicio de abstracción, nos imaginamos que hubiera pasado y cual hubiera sido la tapa en el caso de que la toma hubiera sido protagonizada por algún sector político leal al Gobierno:

Vamos, muchachos, no les pedimos objetividad... pero así rifan lo último de credibilidad que les queda.


El campo y la derrota de la política

Algo se echa de menos y tal vez sea la ausencia de la política. Todos los manuales parecen extraviados. Resulta indescifrable ya, por ejemplo, que el matrimonio presidencial insista todavía en librar batallas en nombre de causas perdidas. El perpetuo conflicto con el campo le propinó la primera derrota política en el Senado; lo convirtió al vicepresidente Julio Cobos en un extraño enemigo político; empujó a la oposición a tres ex gobernadores peronistas (Carlos Reutemann, Felipe Solá y Juan Carlos Romero); amenaza con dejar al oficialismo sin mayoría propia en el Senado, y está a punto de rodear a los productores rurales, otra vez, de una amplia simpatía urbana.
El kirchnerismo avanza hacia elecciones cruciales con pasos políticos torpes y cuando todavía no llegó aquí, aunque comienza a perfilarse, el maremoto de la crisis financiera y económica internacional.
Ningún problema del campo se ha resuelto y todos se han agravado. El conflicto del año pasado era todavía una disputa por la abundancia de gobernantes y campesinos; el de ahora se cifra en la escasez de todos ellos. Ese es el problema. Sin embargo, el Gobierno trata el asunto como si fuera una interna partidaria. Llamó a los dirigentes rurales a una reunión con la ministra Débora Giorgi apenas 15 minutos antes de que se anunciara el paro que está vigente y 24 horas antes de un acto en Córdoba largamente anunciado. ¿Podían los dirigentes rurales levantar por segunda vez un paro por ese gesto casi forzado del Gobierno?
Rebotaba entre la dirigencia rural, además, el caso Biolcati. El presidente de la Sociedad Rural había sido formalmente delatado por el Gobierno como ocasional interlocutor reservado de Julio De Vido. De ahora en más, los dirigentes de la administración sólo podrán dialogar delante de los periodistas. Nadie, bueno o malo, querrá exponerse de nuevo a la traición de los acuerdos que ha cometido el oficialismo. El propio Biolcati debió exponerse a un análisis de lo que hizo delante de los otros dirigentes rurales. Yo no lo hubiera hecho , escuchó de los otros varias veces.
Biolcati cerró la negociación con el desautorizado ministro en un tenso cara a cara. Todavía el Gobierno no había hecho públicos los encuentros entre el ministro y el dirigente rural, pero ya se habían producido fidedignas filtraciones periodísticas. Biolcati le dijo a De Vido que era mejor terminar con todo, porque la propuesta oficial era pobre y porque los encuentros comenzaban a conocerse.
Sólo después de esa última reunión, el martes último, el presidente de la Sociedad Rural se sinceró ante la Comisión de Enlace. Fue un error, pero no hubo nada malo de parte de Biolcati , sentenció luego un importante dirigente de otra entidad. ¿Y la unidad de las organizaciones? La unidad ya está por encima, por debajo y más allá de los presidentes , respondió.
Aquí hay muchas líneas internas , trató de justificarse De Vido ante Biolcati. Yo también tengo líneas internas , le respondió Biolcati, ciertamente crispado. Sí... pero lo mío es muy difícil , concluyó el ministro. No obstante, De Vido lo dejó a Biolcati y corrió a redactar, junto con la propia Cristina Kirchner, el documento que dio cuenta públicamente de todos sus encuentros con el líder rural, supuestamente protegidos por la reserva que pidió el funcionario mismo. Nadie, y mucho menos De Vido, está ya en condiciones de decirles que no a los Kirchner.
Si Alberto Fernández y De Vido, los ministros más importantes que tuvo el matrimonio presidencial, fueron desautorizados en sus gestiones con los productores rurales, ¿qué se puede esperar de una intermediación de Giorgi, una ministra que nunca llegó a escalar la difícil confianza de los Kirchner? Nada. Esa es la conclusión a la que llegaron los productores rurales y por eso decidieron continuar con el paro.
Néstor Kirchner no acepta encuestas que les den a él y a su esposa menos del 60 por ciento de aceptación popular. Echó hace unos días a un encuestador que le llevó cifras sinceras. En rigor, no tiene los índices que él quiere tener y ése es, en el fondo y en el frente, la médula de la crisis política. Reutemann se fue del bloque peronista porque en Santa Fe no se puede hacer campaña en nombre del kirchnerismo.
Intendentes del conurbano están liberando concejales y punteros hacia territorios de Felipe Solá. Repiten el modelo de 2005. Entonces le prometieron a Duhalde una cosa, pero le terminaron cumpliendo a Kirchner. La diferencia consiste en que ahora es al revés: lo serenan a Kirchner, pero permiten las fugas hacia la coalición neoperonista de Macri, Solá y De Narváez.
Reutemann es implacable con las retenciones. Al propio Duhalde, cuando éste era presidente, no le perdonó un aumento arbitrario de las retenciones. La soja es para mí como el petróleo es para vos. Y por defender el petróleo llegaste a decir que Menem era un gran presidente , le recordó Reutemann a Kirchner en la última reunión que tuvieron.
Con un papel y un lápiz, el senador santafecino es capaz de explicar los problemas de los grandes inversores, de los propietarios de la tierra y de los arrendatarios del campo. Pero nunca nadie del Gobierno lo llamó para consultarlo sobre la política agropecuaria. Esto es un crimen , gritó en el Senado cuando se enteró de la resolución 125, hace casi un año. La derrota de Kirchner en el Senado fue una obra prolija y silenciosa de Reutemann, que se llevó primero muchos senadores y luego dejó en manos de Cobos el tiro de gracia. El vicepresidente nunca hubiera desempatado sin el trabajo previo de Reutemann.
Lo mismo ha sucedido ahora en el bloque peronista. Muchos se querían, y se quieren, ir. Reutemann abrió la primera puerta. Detrás de él se fueron Romero y la también salteña Sonia Escudero. Dicen que una decisión idéntica podría tomar en los próximos días el senador cordobés Roberto Urquía. Si fuera así, y tras la ruptura de cinco senadores (incluida la santafecina Roxana Latorre), el peronismo se quedaría sin quórum propio en el Senado.
El previsible giro de Reutemann forma parte de la naturaleza política. El senador está duplicando en intención de votos a su contrincante por la senaduría por Santa Fe, el socialista Rubén Giustiniani, pero el gobernador Hermes Binner, también socialista, tiene una aceptación de entre el 65 y el 70 por ciento. El matrimonio Kirchner ronda el 75 por ciento de rechazo en esa provincia.
¿Qué margen tenía Reutemann para hacer campaña del brazo de los Kirchner? Ninguno, si quería seguir caminando la provincia, como lo hace siempre, y hablando con su gente. La rebeldía del senador no es una novedad: ya venía votando contra el Gobierno en casi todos los asuntos decisivos para la administración. Reutemann siempre dice que su único destino seguro es su natal Santa Fe. Siempre voy a volver ahí y quiero que la gente me quiera o me respete como lo hace ahora , suele deslizar. Kirchner no advirtió esos síntomas previos de la hemorragia anunciada.
Las presidenciales de 2011 son, para Reutemann, un proyecto para después. Sobre todo, para después de octubre. ¿Cómo saldrá entonces Daniel Scioli? ¿Qué será de Felipe Solá? ¿Qué sucederá con Mauricio Macri? ¿Qué será de él mismo? Reutemann conoce demasiado al peronismo como para pensar en otras elecciones antes de una elección. Eso sí: tiene ganas de ser presidente, que es lo único que puede tener por ahora, si es prudente.
Y la prudencia es también una inopia de la política argentina. Sectores importantes de la Iglesia le aconsejaron al Gobierno que abriera una instancia de amplio diálogo para evitar eventuales y peligrosas tensiones sociales. Pero Kirchner sostiene que esas cosas son revoltijos propios del duhaldismo. Rechazar la mano tendida, en medio de crisis actuales y por venir, es otra traición a la política.


POR JOAQUÍN MORALES SOLÁ

LOS CONSTRUCTORES DEL PRESENTE FALSO...

La falsificación (de la historia) ha perseguido precisamente esta finalidad: impedir, a través de la desfiguración del pasado, que los argentinos poseamos la técnica, la aptitud para concebir y realizar una política nacional. Mucha gente no entiende la necesidad del revisionismo porque no comprende que la falsificación de la historia es una política de la historia, destinada a privarnos de experiencia que es la sabiduría madre.